domingo, 11 de diciembre de 2016

Liberalismo, siglo XIX...



El término liberalismo tiene un amplio significado, aplicable a diversos campos como el político, el económico, el social o el filosófico.

Podría definirse como una corriente que exalta y defiende los valores del individuo y sus derechos frente a la injerencia del Estado y los poderes públicos en todos los aspectos de la vida.

El liberalismo hunde sus raíces en la Inglaterra del siglo XVII (Revolución de 1688) y tiene como precedente las ideas del pensador John Locke, quien criticó en sus escritos el absolutismo monárquico y abogó por la soberanía del pueblo.

La Ilustración difundió las ideas liberales que más tarde sirvieron de base ideológica a las revoluciones de Estados Unidos y Francia. Esas ideas jugaron un papel decisivo en las oleadas revolucionarias de la primera mitad del siglo XIX, la de 1820, 1830 y 1848.


El Liberalismo creía en el reconocimiento de los derechos naturales de los ciudadanos: -Libertad política, económica, ideológica y de propiedad. -Igualdad ante la ley. -Soberanía nacional, es decir, el pueblo elige a sus gobernantes (pero con sufragio censitario). -División de poderes, con un Parlamento que tendría el poder legislativo.


Como ves todas estas ideas emanan de la Ilustración, pero en Europa ya has visto que se impuso el sistema de la Restauración. ¿Qué ocurrió? Pues que en muchos lugares estallaron revoluciones, destacando las de 1820, 1830 y 1848.

Recordemos lo que hemos estudiado...

Vídeo: EL PERÍODO DE LA RESTAURACIÓN (1815-1848).