miércoles, 11 de febrero de 2015

"Tarquino visita Itálica" ( II )...




Cayo, que me da alojamiento, vive en casa propia, ¡Gracias sean dadas a los dioses!, en el centro de un barrio rico. Los amigos conocen su casa con el nombre de "Los pajaritos" porque sus mosaicos están decorados con esta avecilla. Mi amigo Cayo, que tiene un corazón justo y generoso, se sorprende de que los soldados de la V cohorte (480 soldados) de la VII legión se encuentran mejor alojados que las familias del pueblo. El proconsul, dice, tendrían pronto que ocuparse de ello.

Después de la comida y de la siesta hasta la octava hora (dos de la tarde), hemos ido a las termas de la Reina Mora que acaban de inaugurarse en la calle de los Baños; son un subterráneo dividido en tres naves separadas. La primera de estas salas es la de sudación o estufa, la segunda una piscina de agua fría y la tercera una sala de reposo. Las tres salas están adornadas con esculturas una de ellas es la reproducción de la Venus de Milo. Los pisos y las paredes son de mármol y las mamparas son de bronce dorado.

Los itálicos se bañan varias veces al día, tanto por placer como por higiene. En las nuevas termas también pueden realizar ejercicios gimnásticos sobre el césped, conversar, leer, pasear y escuchar conferencias. Hoy estaba anunciada una conferencia del historiador Lucio Domicio sobre la época de los emperadores Adriano y Trajano, que son hijos gloriosos de este municipio.

Los baños estaban bastante concurridos pues su precio resulta muy barato (5 ases) y, en el mismo, va incluido el derecho a usar las instalaciones e incluso una biblioteca. Estos itálicos realmente, cara Lucrecia, todo lo tienen previsto para el bienestar, recreo y el placer.

Vídeo: La casa romana.

 

Vídeo: Baños romanos.