miércoles, 7 de enero de 2015

Esparta y Atenas...




Esparta...

Estaba situada en el sur de la Península del Peloponeso. La mayoría de la población la constituían los ilotas, esclavos sin derechos políticos y trabajaban la tierra para sus amos espartanos. Los periecos eran campesinos libres con derechos restringidos y la obligación de participar en el ejército. La política estaba reservada a los nobles espartanos, los espartiatas.

La asamblea popular era el vehículo de participación en el gobierno de la ciudad. Podían participar todos los ciudadanos mayores de 30 años, pero las decisiones las tomaba el consejo de ancianos. Los Cinco éforos o magistrados ejecutaban las decisiones del consejo de ancianos.

Todos los hombres nacidos en Esparta tenían la obligación de servir en el ejército. Su vida estaba dedicada a aprender el arte de la guerra.


Atenas...

Era la capital del Ática, desarrolló un sistema de gobierno, la democracia, y se convirtió en la más poderosa, rica y culta de las polis griegas. Vivía sobre todo del comercio y de la artesanía. Se extendía al pie de la acrópolis y el ágora, espacio abierto donde se hallaban los principales edificios de gobierno.

La sociedad se dividía en tres categorías:

Los ciudadanos gozaban del privilegio de ciudadanía, fuesen pobres o ricos, y ello le permitía intervenir en el gobierno.

Los metecos, extranjeros que vivían y tenían negocios en Atenas. Pagaban impuestos y formaban parte del ejército, pero no eran considerados ciudadanos.

Esclavos, hombres y mujeres sometidos a un amo.

La forma de gobierno era la democracia, que no era como la actual, sino más limitada. Ya que sólo se reconocía el derecho a participar en la política a los ciudadanos varones y adultos que representarían un porcentaje muy bajo de sus habitantes.

La asamblea o ekklesia era el principal órgano de la vida política. Sólo se convocaba para elegir a los magistrados y para cuestiones importantes. Todos los ciudadanos podían votar y opinar, aunque en la práctica sólo los más ricos tenían tiempo para dedicarse a la política.

Destacó la figura de Pericles (S. V a. C. o Siglo de Pericles), gran defensor de la democracia, que dirigió la política ateniense, fomentó las artes y las letras y llevó a esta ciudad hasta cimas de esplendor no conocidas hasta entonces.

Vídeo: Las Polis.



Vídeo: La Atenas de Pericles.


Vídeo: La acrópolis de Atenas.